LUIS GARCÍA IRIGOY

Luis García Irigoy  nace en Málaga el 10 de noviembre de 1936. Diez días más tarde es inscrito en el Registro Civil de  esa ciudad como Lenin García Yrigoy, en recuerdo del  revolucionario ruso.  Lenin, como entonces se llamaba, hijo de andaluz y aragonesa, se traslada con su familia a Zaragoza siendo aún muy niño. En el año 1941 es bautizado en la Parroquia del Pilar con el nombre de Luis García Irigoy (al parecer, no le gustó al párroco el seudónimo del revolucionario bolchevique como nombre de pila). Unos meses antes de su matrimonio en 1962, se incluía en el libro del Registro Civil de Málaga una nota marginal, en virtud de un expediente al efecto, en la que puede leerse  que el inscrito se llama Luis.

           Luis García Irigoy aprende las primeras letras en el colegio público San José de Calasanz, en la calle hasta hace muy poco denominada Padre Polanco de Zaragoza, y desde muy joven comienza a trabajar con su padre en el taller familiar de  encuadernación ubicado inicialmente en la calle Agustín y más tarde en José Pellicer. Casado con una zaragozana, es padre de tres hijas  y se considera, aunque alguna vez aún presume de sus orígenes andaluces, aragonés y zaragozano: no en vano ha residido ininterrumpidamente en Zaragoza más de setenta años.

En febrero de 1968 comienza a trabajar en la prestigiosa empresa Simón Loscertales, en la que, como responsable de la sección de forrado en piel y dorado, prestó sus servicios hasta que cerró en octubre de 1985. De sus manos salieron, durante estos años, verdaderas obras de arte, decoradas con pan de oro, oro alemán o película, algunas de las cuales se conservan todavía en  ministerios, despachos profesionales y de altos directivos empresariales.

            Sin abandonar en ningún momento la encuadernación, estuvo más ocupado durante esta etapa de su vida laboral en la terminación en cuero y dorado de: chifonieres, cómodas, secreteres, mesas de juntas, sillones, galanes de noche, vades, entre otras muchas de las afamadas piezas construidas en Simón Loscertales Bona.

Desde 1985 hasta su jubilación, a finales de 1998, se ocupó de lo que llegó a ser la pasión de su vida: la enseñanza de la encuadernación. A esta actividad aún le dedica buenos ratos, de manera altruista, en el antiguo matadero sede de nuestra ASOCIACIÓN CULTURAL ARTESANOS DE LA ENCUADERNACION TEJUELO.

           En el segundo mandato de Ramón Sainz de Varanda como alcalde de Zaragoza, se crea la Universidad Popular que incluyó en su oferta de actividades para 1985 las clases de encuadernación.  La UPZ y, en particular, Luis García Irigoy, su primer profesor, hicieron renacer la encuadernación artesana casi desaparecida desde hacía años en esta ciudad. Luis dictó clases hasta su jubilación, no solo en la sede de la UPZ, sino también en la cárcel de Torrero, en colegios y bibliotecas municipales, en el ayuntamiento de Borja, en el Balneario de Panticosa y en muchos otros lugares que ahora no recuerdo.

Tal fue el éxito alcanzado que, en el año 1994, la excesiva demanda de solicitudes para cursar las enseñanzas de encuadernación obligó a la UPZ a reglamentar el acceso de los alumnos, de manera que los que ya llevaban  varios años matriculados no tenían opción de recibir más enseñanzas en la citada UPZ. La propia Universidad Popular sugirió a un grupo de ex alumnos  la creación de una asociación en la que pudieran seguir desarrollando su afición. De esta manera surgió la ASOCIACIÓN CULTURAL ARTESANOS DE LA ENCUADERNACIÓN TEJUELO, de la que Luis es socio de honor y figura con el número uno.

Gracias por todo, Luis.